Es posible que el topónimo o nombre de la villa de Payo provenga del sustantivo latino “pagus”, nuestro pago, con sentido de aldea o pueblo pequeño, nombre impuesto acaso por los repobladores que encontraron un pueblo ya abandonado, similar a Paredes en el que se encontraban tan sólo unas paredes. Lo de “Ojeda” es un anexo localizador utilizado desde el siglo XVIII con referencia a abundancia de fosos u hoyos longitudinales.

Esta situado el lugar de Payo dentro del valle de la Ojeda en un vallecito por el que transcurre el arroyo que nace en la fuente denominada Don Pedro.

A mediados del siglo XIX, aunque producía cebada, avena, etc. Sus mejores cosechas eran la de lino y la mayoría de las mujeres del pueblo se dedicaban al hilado y tejido de ese lino, contaba por entonces con cuatro molinos harineros pero debían importar trigo por no llegarles la producción, y aunque vendían lienzos, debían comprar paños ordinarios para vestirse. En esa época Payo de Ojeda contaba con 44 vecinos.

La iglesia parroquial está dedicada a Santa Justa y Santa Rufina, aquellas hermanas sevillanas que soportaron el martirio en tiempos del emperador Diocleciano en el año 287, actualmente patronos de Sevilla. Estas dos Santas Vírgenes fueron veneradas grandemente en la liturgia mozárabe.

Payo de Ojeda contaba con 294 habitantes a mediados del siglo XIX, con 286 en 1900, con 344 en 1930, con 366 en 1960, con 103 en 1991, para bajar a tan sólo 81 en 2006.